Te Ayudo
”Los consejos son ayuda, no cabe duda…Pero no olvides que la solución de nuestros problemas están dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior.”
De minuto de sabiduría, C. Torres Pastorino
Las emociones corren gran parte de nuestra vida haciendo de nosotros un ser emocional. Las batallas emocionales hacen que el ser humano viva en un campo de guerra. A diario tenemos que enfrentar la ardua tarea de tomar una decisión de cual va ser nuestro próximo paso para lograr lo que deseemos. Esto nos deja en duda si lo que haremos será con toda certeza lo indicado para que todo sea como deseamos. Esas decisiones que tomamos en nuestro presente están influenciadas por nuestras experiencias pasadas y así que pueden afectar nuestro futuro. No podemos dejar pasar las situaciones que por razones completamente obvia sabemos cuales son los resultados. Estas a las que me refiero como “crónicas de un resultado esperado” son bastantes predecibles. Sin embargo cualquiera que sea la situación, conociéndose hace una gran diferencia. Es por esto que podemos construir hoy el mejor pasado de mañana. Nuestro mundo es una continua batalla entre sentimientos vs. emociones. Debemos definirlos para poder ubicar a cada uno de ellos en su lugar correcto y poder lograr lo máximo como seres humanos. Sentimiento es el resultado de una emoción, a través del cual, el consciente tiene el acceso al estado de anímico propio. Un sentimiento es un estado del ánimo que se produce por causas que lo impresionan. Estas causas pueden ser alegres y felices, o dolorosas y tristes. El sentimiento surge como resultado de una emoción que permite que el sujeto sea consiente de su estado anímico. Los sentimientos están vinculados a la dinámica cerebral y determinan como una persona reacciona hacia aquello imaginada como positiva o negativa. Quiere esto decir que los sentimientos son emociones conceptualizadas que determinan el estado de ánimo. Las emociones son fenómenos psicofisiológicos que representan modos de adaptación a ciertos estímulos ambientales o de uno mismo. En un mundo lleno de tantas emociones, la conexión entre la emoción que causa un sentimiento y la forma en que actuamos debe estar en balance entre si para una mejor convivencia. Cuando esa conexión no está bien, desencadena en caos. Muchas veces las necesidades reales de cada ser humano puede ocasionar que dicha conexión no se de satisfactoriamente. Cuanto más nos conozcamos, mejor lograremos esta conexión. Las expresiones negativas a través de nuestros sentimientos nos hacen actuar de manera incorrecta y por lo tanto ocurren situaciones que pueden desencadenar hasta en tragedias. He aquí un gran motivo para aprender a conocernos genuinamente.
